4 abr 2016

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Joseph Haydn: sus alumnos y su influencia (I)

El Clasicismo estuvo marcado por un cambio en las líneas de pensamiento y en las circunstancias en las que la música se desarrolló, además del modo en que se anticipaba la llegada del Romanticismo. Aun así, hay diversas tendencias en esta época a partir de las cuales se puede observar el alcance de la influencia de compositores anteriores, casi como un leitmotiv a través de la historia de la música. Uno de los casos más notables es el de Haydn, el gran compositor del Clasicismo, cuyos alumnos (y, en especial, Beethoven) continuaron con su estilo hasta cierto punto, combinándolo con las tendencias del Romanticismo que en poco tiempo aparecería.

Haydn nació en Rohrau, un pueblo pequeño en el este de Austria, en una familia musicalmente muy
activa donde aprendió a cantar desde una edad muy temprana. Su tío le dio sus primeras clases de música cuando Haydn todavía no había cumplido los siete años. Debido a su voz, consiguió entrar en el coro de niños de la catedral de Viena, donde trataría de encontrar lugar como músico más adelante. Después de unos años, le cambió la voz y tuvo que mantenerse con pequeños trabajos relacionados en mayor o menor medida con el mundo de la música. Por su cuenta aprendió una gran variedad de técnicas compositivas con las cuales intentaría poder dedicarse a la música más adelante. Cabe destacar que, de este modo autodidacta, dominó el contrapunto después de leer obras de Fux como Gradus ad Parnassum.

Haydn conoció a mucha gente que tenían influencia en el mundo de la música durante su estancia en Viena, ya que esta ciudad gozaba de gran importancia en los temas relacionados con la música de este momento. Consiguió recibir clases de composición de Nicola Porpora, un maestro de origen italiano que le ayudaría a salir de su precaria situación y aprender a componer correctamente. Hacia 1758 establece contacto con el conde von Morzin, donde Haydn prueba sus primeras habilidades como compositor y estrena su primera sinfonía. En el año 1761, un suceso extremadamente importante tiene lugar en la vida de Haydn: es aceptado como compositor del príncipe Paul Anton Esterházy y su hermano Nicolás Esterházy, los dos nobles y mecenas de las artes. Haydn estuvo más de treinta años componiendo para su orquesta y conseguía ensayar cuando quisiera con los músicos, permitiéndole alcanzar un exquisito nivel de orquestación y composición clásica-experimental gracias a las casi ideales circunstancias en las que trabajaba.

La orquesta del palacio Esterháza aumentó el número de diez a más de veinticinco participantes, todos talentosos músicos a nivel europeo. Compuso sinfonías que trataban de experimentar con la sonoridad de los instrumentos, entre las que cabe destacar la sinfonía 31 en re mayor, la cual compuso para una orquesta con una proporción de trompas muy alta (más de una quinta parte de la orquesta).

Más adelante, una vez que se consolidara como uno de los más destacados compositores del Clasicismo, Haydn dará clases de composición y orquestación a muchos músicos de los cuales el más destacado es, indudablemente, Ludwig van Beethoven. Hoy en día se conocen 25 compositores que estudiaron con Haydn y hay alrededor de 13 más que se considera probable que hayan estudiado con el compositor pero no hay pruebas que lo aseguren. Estos son números sorprendentes, dado que no deben haber muchos más compositores de esta época que hayan tenido tantos alumnos.

Para comprender hasta dónde llegó la influencia de Haydn en estos compositores, hay tres maneras principales desde las cuales se puede considerar a los alumnos: la cronología, la importancia de los alumnos como compositores (según nuestras reconstrucciones actuales de historia de la música) y cómo veía Haydn a sus alumnos. Abund Mykisch y Robert Kimmerling son sus primeros alumnos serios, pero no alcanzaron gran importancia en el mundo de la composición. Es posible que algunos de los músicos que se hallaban en Esterháza aprendieran a partir de las obras que recibían de Haydn o recibiendo clases formales de las cuales no se tiene información. El ejemplo más clásico es Luigi Tomasini. Las obras más importantes de Tomasini, los cuartetos de cuerda, difícilmente podrían haberse escrito sin conocimientos del estilo de Haydn en sus cuartetos. Aun así, no se puede concretar si esta proximidad estilística se debe al resultado de estudios formales o cercanía personal y profesional.

Se puede estar más seguro con los compositores en ciernes que aparecieron en Esterháza sin unirse a la capilla de la corte – eran alumnos privados, los primeros de las inmediaciones de Viena, la capital de la cultura, y más adelante venían de toda Europa debido a que la fama de Haydn como excepcional compositor se consolidó.

Ignaz Pleyel vino alrededor de 1772 como un estudiante ya maduro en términos musicales. Con un estipendio de su patrón, el conde Ladislaus Erdödy, permaneció unos cinco años en Esterháza y se convirtió en uno de sus alumnos más fieles. En 1776, el conde, altamente satisfecho con el progreso de Pleyel, le regaló a Haydn un carro y dos caballos. Haydn, ingenioso como siempre, pidió al conde pienso, y, de hecho, luego se lo daría.

En 1785 viajaría Franz Anton von Weber con sus hijos Fridolin y Edmund desde Eutin (cerca de Hamburgo) hasta Viena para dejárselos a Haydn. Por cierto, Franz Anton conocería en Viena a su segunda mujer, madre del que sería el conocido compositor Carl Maria von Weber. Sus hijos se quedaron en la capilla de la corte y estudiando con Haydn hasta 1788, cuando su padre volvería a por ellos para llevárselos en su compañía de teatro.

Después de que Haydn se fuera de Esterháza a Viena, el final de su servicio activo como maestro de capilla y tras sus dos viajes a Londres, el compositor seguiría teniendo alumnos privados: Peter Hansel, Sigismund Neukomm, Franciszek Lessel, Johann (o János) Spech, Friedrich Kalkbrenner y, evidentemente, Ludwig van Beethoven. Haydn seguía en el cénit de su fama mundial: para los músicos que iban a Viena era una parte obligatoria de su programa el visitar a Haydn para preguntarle consejos profesionales. El hecho de que el número de alumnos después de 1802 fuera pequeño es sólo porque su fuerza física estaba bajando. Como sus "mejores y más agradecidos" alumnos nombró a Neukomm y a Lessel. Puede ser característico que la categoría de agradecimiento moral parece haber sido más importante para el viejo compositor que la consecución de su estilo – de hecho, Neukomm pertenece a ese grupo de alumnos cuyo estilo se distanció mucho del de Haydn. Por otro lado, Neukomm y Pleyel han hecho mucho más por distribuir la obras de su maestro que todos los demás alumnos. Al parecer, Lessel cuidó a Haydn durante sus últimos años con especial atención. Lessel sólo volvió a Polonia después de la muerte de su profesor aunque nunca fue un compositor prominente de la ciudad austríaca (no se sabe del todo de qué vivía). Sus sonatas op. 2 (1804) dedicadas a su maestro son un impresionante documento de una imitación casi excesiva del estilo de Haydn, especialmente en su implacable desarrollo temático (lavoro tematico).

En términos más generales, los alumnos de Haydn tuvieron que someterse a un estricto y riguroso curso de contrapunto. Tal curso se podría impartir por otro profesor experimentado, en Viena por ejemplo Johann Georg Albrechtsberger, un teórico musical de renombre, compositor conservador y amigo de Haydn; ocasionalmente, Haydn le envió alumnos a él, especialmente Beethoven con cuyo temperamento rebelde no podía arreglárselas. Por otra parte, los estudiantes, cuando estudiaban composición libre, tenían que soportar a un profesor cuya intimidante autoridad venía de un monumental logro de toda su vida y había desarrollado un estilo individual muy característico. Por tanto, los alumnos tenían que encontrar su camino entre esta potente autoridad profesional y la necesidad de desarrollar su talento hacia un estilo personal reconocible, en otras palabras, cumplir con la nueva idea de genio original (Originalgenie). Para un compositor joven, no era una fácil situación.

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6 mar 2016

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Los espectáculos de música crecen en 2015

El número de espectadores sus centros aumentó en más de 18.000 personas respecto a 2014 y el millón de asistentes durante 2015

Teatro de la Zarzuela, Madrid. / CC

Los espectáculos programados por los centros de creación del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM) del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte consiguieron convocar durante el año 2015 a un total de 704.658 espectadores, lo que supone un incremento de 18.680 asistentes, respecto al mismo periodo de 2014.

En cuanto al porcentaje de ocupación alcanzado durante el pasado año en los citados centros del INAEM, éste aumentó del 79,65% al 85,45% del aforo ocupado en 2015, lo que supone un incremento de 5,8 puntos porcentuales.

El Teatro de la Zarzuela, el Centro Dramático Nacional, la Compañía Nacional de Teatro Clásico y la Compañía Nacional de Danza fueron algunos de los centros de creación del INAEM que consiguieron incrementar sus cifras de ocupación respecto a 2014.

En 2015, los centros de creación del INAEM lograron aumentar la programación de nuevos espectáculos en más de un 11% respecto al periodo anterior. Así, de los 172 estrenos de 2014, se pasó a 191 durante 2015. De igual forma, el número de funciones o conciertos programados en sus espacios se mantuvo estable, pasando de los 1.524 de 2014 a los 1.518 de este último periodo.


La música, líder en audiencia


En cuanto a la música, ésta consolida su progresión de 2014, alcanzando niveles de ocupación en torno al 80% en todas las unidades. Destaca el alza cosechada por la JONDE, que aumenta sus ya elevadas cifras de ocupación de 2014 –del 88,79%– hasta alcanzar un 90,75% en 2015, en un total de 20 conciertos celebrados tras los 5 encuentros organizados este pasado año y en el que participaron 177 jóvenes instrumentistas. 

Mayor es el incremento del Teatro de la Zarzuela, que aumenta su ocupación en seis puntos porcentuales respecto a 2014, pasando del 72% al 78% en 2015, año en que ofreció un total de 98 funciones y 25 estrenos, destacando entre sus espectáculos los aplaudidos montajes de "Galanteos en Venecia", "Lady, be good!", "Luna de miel en El Cairo" o "La gran duquesa de Gerolstein".

El Auditorio Nacional de Música, por su parte, sumó 375.363 espectadores en sus 263 funciones a lo largo de 2015, lo que supuso un porcentaje de ocupación del 79%. Además, el Museo Nacional del Teatro de Almagro atrajo a sus exposiciones a un total de 28.070 visitantes durante el año 2015.
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28 feb 2016

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Borodin, A. - Sinfonía nº 3




En el siglo XIX, la música rusa sufría una importante transformación. Ante los estilos cada vez más similares a los germánicos entre compositores como Tchaikovsky o Rubinstein, un grupo de cinco compositores se formó para crear un estilo propio y nacional que influiría posteriormente en todo el desarrollo de la música rusa. Se trata del grupo de los Cinco (Могучая кучка), entre los que se encontraban Rimsky-Korsakov, Balakirev, Cui, Mussorgsky y, en quien nos centramos hoy, Aleksandr Borodin.

Químico de profesión (y descubridor de la importante reacción aldol), el volumen de obras de Borodin es más reducido que el de muchos coetáneos, pero su importancia en el panorama musical, especialmente el sinfónico, es indiscutible. Se podría decir que su segunda sinfonía, en si menor, fue la que marcó cómo sería el estilo sinfónico de los compositores rusos, basándose en motivos y en el uso de armonías con orientalismos o referencias a música tradicional eslava, rasgos poco convencionales hasta ese momento. También destaca el posicionamiento casi exclusivo del scherzo como segundo movimiento y el movimiento lento como el tercero. La influencia de este estilo se puede ver de manera directa en las sinfonías de Balakirev, Lyapunov, Glazunov y muchos otros. Indirectamente se refleja hasta en compositores de mediados del siglo XX.

Borodin estuvo pensando en su tercera sinfonía en cuanto acabó la segunda. Se trata de una obra inacabada y solo tiene los dos primeros movimientos, hasta cierto punto orquestados y arreglados por Glazunov. Es evidente que el tiempo que tardó en completarla se debió a su reticencia a componer otra obra de gran escala, sobre todo porque su ópera El príncipe Ígor no estaba terminada (de hecho, en esta ópera también trabajó de manera intermitente). Según Sergei Dianin, las primeras ideas motívicas para esta sinfonía son de alrededor de 1884, pero no continuó con el proyecto hasta dos años más tarde.
Para entonces, aún faltaba un acto entero de su ópera pero, en cualquier caso, comenzó a trabajar en su tercera sinfonía. A pesar de ello, seguía centrándose más en El príncipe Ígor, como se puede ver en la única mención de su tercera sinfonía en sus cartas a su mujer, el 7 de febrero de 1887:
Sabes que tengo una tercera sinfonía recién comenzada, pero aún queda un poco de tiempo hasta que aparezca porque tengo que trabajar mucho en Igor que está progresando lentamente.
Esta carta la escribió poco antes de fallecer, pero Glazunov, gracias a su memoria y los bocetos y esquemas que había dejado Borodin de las partes incompletas, logró arreglar el primer movimiento y satisfacer las intenciones conocidas de Borodin para el segundo (el scherzo había sido arreglado previamente para cuarteto de cuerda; fue interpretado en 1882 en una de las veladas musicales de Belyayev). Para el trío del scherzo, utilizó material de un episodio descartado para El príncipe Ígor. Glazunov trabajaría en esto tan solo un mes después de la muerte de Borodin, y para mayo los dos movimientos de la sinfonía ya estaban completados. El 24 de octubre de ese año se estrenaría la sinfonía, dirigida por Nikolai Rimsky-Korsakov, en un concierto conmemorativo.
Se sabe que Borodin tocó en el piano algunos pasajes del Andante, el tercer movimiento, a sus amigos. Dianin, uno de sus alumnos, también le oyó improvisar secciones del finale, el cual describió como potente y estilísticamente muy distinto a composiciones previas de Borodin.

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18 feb 2016

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Bruce Springsteen inicia su próxima gira en España

El artista comenzará su ruta en Barcelona y le acompañará "The E Street Band" durante sus posteriores en San Sebastián y Madrid

Bruce Springteen actuando en una de su gira The Magic Tour en 2008. / CC


Bruce Springsteen y "The E Street Band" han confirmado las fechas de su próxima gira. Una gira europea que dará comienzo en Barcelona el 14 de Mayo, en el Camp Nou, y a la que seguirán San Sebastián, el 17 de Mayo en el Estadio de Anoeta y Madrid, el 21 de Mayo en el Estadio Santiago Bernabéu. Esta expedición contará tres únicos conciertos en España.

The River Tour 2016 dio comienzo el 16 de enero en Pittsburgh (EEUU) y en el mes de mayo dará el salto a Europa. El anuncio del inicio de The River Tour en EEUU coincidió con el lanzamiento del box set “The Ties That Bind: The River Collection”.

La gira The River Tour original comenzaba el 3 de octubre de 1980, dos semanas antes de que The River viera la luz, y siguió en septiembre de 1981. En ella, con un total de 140 conciertos, Bruce Springsteen and The E Street Band convertían en memorables cada uno de sus shows, marcando ya en esa época su estatus de mejor directo con una puesta en escena incansable, reputación que les sigue acompañando hoy en cada una de sus giras.

Como ya se ha venido haciendo en EEUU, en esta gira europea los fans tendrán la oportunidad también de poder comprar vía descarga o cd la grabación de cada uno de los conciertos, de forma exclusiva a través de www.brucespringsteen.net .
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12 feb 2016

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Myaskovsky, N. - Sinfonía nº 8


Volvemos hoy con Nikolai Myaskovsky, compositor que ya hemos conocido en dos artículos (para información general del compositor, véase este enlace), y nos centraremos en su octava sinfonía, que presenta construcciones y lenguajes muy típicos de la música rusa, como veremos, además de ser la segunda sinfonía de este compositor que publica en modo mayor (la primera en modo mayor fue la quinta).

Para escuchar la sinfonía, haga clic en este enlace.

Nikolai Myaskovsky / intoclassics.net
Esta sinfonía, compuesta entre 1924 y 1925, tiene una estructura formal bastante clara. Está dividida en cuatro movimientos, colocando el scherzo en segundo lugar antes del tiempo lento (esta mutación, respecto del estándar sinfónico clásico, es extremadamente frecuente en compositores rusos y se observa en obras tan representativas como la segunda sinfonía en si menor de Borodin).
Se trata de una sinfonía muy extensa; de hecho, es la segunda más larga de sus sinfonías sólo después de la sexta.

La temática de la sinfonía se basó en la figura de Stepan Razin (Stenka Razin), un cosaco del siglo XVII que organizó revueltas contra la nobleza de su época. Es un personaje muy conocido en la historia rusa e influyó obras de Glazunov y Shostakovich, entre otros, además de en literatura (Shukshin) y en pintura (Surikov y Kustodiev, por ejemplo).

Myaskovsky describió el primer movimiento como épico y narrativo, así como haciendo referencias a la estepa y la naturaleza. La verdad es que se mueve en general con un peso añadido en el relativo menor, con elementos temáticos inspirados en melodías tradicionales. A pesar de este enfoque, tanto en el primer como en el tercer movimiento, Myaskovsky no emplea el lenguaje de Glazunov como hizo en la quinta (y por el cual fue criticado por su amigo Prokofiev). La atmósfera general de este movimiento la utiliza como un fondo musical para desarrollar la historia de Stepan Razin más adelante. Es necesario tener en cuenta que no es un poema sinfónico, sino una sinfonía, de modo que Myaskovsky trabajará no en un modo totalmente descriptivo, sino que empleará recursos para expresarlo a través de la música. Por ello, surge de una manera mucho más paralela y sutil que en un poema sinfónico, donde la estructura externa se amolda tanto como sea necesario a la música, así mucho más libre en la forma.

Stepan Razin navegando en el mar Caspio / Vasily Surikov, 1906 
El inicio del primer movimiento es muy tranquilo y pausado, con una melodía muy clara que se vuelve a escuchar a continuación con un encuadre armónico. El siguiente cambio hacia un tempo más movido se vale de los timbales y un estilo homofónico rítmico que lleva a la sección algo más rápida, aunque de lenguaje armónico similar. Como hemos visto en otras de sus sinfonías, emplea hemiolias y una aparente convergencia al nuevo tempo para anticipar el nuevo dinamismo más intenso. Todos estos pasajes son en cierto modo descriptivos, evocando distintas atmósferas y paisajes. La melodía que aparece a continuación es algo más conmovedora que las anteriores, por el empleo de la armonía tonal de otra manera, tratando de ser más emocional y sentimental. De hecho, la melodía nos podría recordar a otros compositores como Boris Lyatoshynsky. A partir de ahora el contenido melódico no sufre grandes cambios; de hecho, Myaskovsky decide emplear la forma y el desarrollo motívico par crear tensión y dramatismo.

El scherzo está compuesto en tiempo 7/4, orientado en torno al tema del agua a partir de sus distintas melodías que están relacionadas con este tema (obtuvo dos de ellas, con textos sobre entornos acuáticos, de una recopilación de Rimsky-Korsakov de melodías populares). Este movimiento también lo enfoca hacia Stepan Razin, en concreto, en sus travesías por el Volga.

En este segundo movimiento, Myaskovsky hace referencias a las escalas usadas en el tema melódico del primer movimiento, como manera paralela a la melodía principal del scherzo. El trio del scherzo tiene un tema muy melódico, probablemente haciendo alusión a la música tradicional, pues su tesitura corta y carácter muy vocal parecen indicarlo.

La claridad en la orquestación del tercer movimiento contrasta en gran medida con la del más turbulento scherzo. El movimiento lento incluye un tema en el estilo tradicional baskir (pueblo túrquico de la zona cercana a Ufá), así como otros muy melódicos basados en música de Asia central. Hace un uso bastante frecuente de la textura de melodía acompañada, valiéndose de recursos más complejos e instrumentalmente densos sólo en momentos de tensión o desarrollo. Esto se debe a su énfasis en las melodías con abundancia de orientalismos. Este es otro rasgo típico de la música rusa, que también fue desarrollada por el grupo de los Cinco y usada por la mayoría de compositores rusos posteriores; se puede ver en obras como En las estepas de Asia central (Borodin) o en Scheherezade (Rimsky-Korsakov). En Myaskovsky el interés por los orientalismos suele estar más enfocado hacia Asia central y a menudo queda como un segundo plano tras la música eslava (un poema sinfónico compuesto por su profesor, Anatoly Lyadov, muestra las influencias diversas de la mitología eslava: Kikimora, op. 63).

También es curioso como un muy breve pasaje del tercer movimiento, con arpa y flauta, nos recuerda al tema inicial de su séptima sinfonía y a ese otro pequeño fragmento de poca importancia en la sexta sinfonía. El lenguaje melódico del movimiento está muy bien desarrollado y por tanto permite la creación de una música lineal continua, bien escrita y romántica en concepto (aunque no en estilo compositivo, evidentemente).

El último movimiento, el finale, describe musicalmente la caída de Stepan Razin y su muerte. El rondó incluye numerosas armonías de carácter heroico y sólo en la coda cambian el lenguaje tonal dando pie a esta especie de narración musical.


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