viernes, 12 de febrero de 2016


Volvemos hoy con Nikolai Myaskovsky, compositor que ya hemos conocido en dos artículos (para información general del compositor, véase este enlace), y nos centraremos en su octava sinfonía, que presenta construcciones y lenguajes muy típicos de la música rusa, como veremos, además de ser la segunda sinfonía de este compositor que publica en modo mayor (la primera en modo mayor fue la quinta).

Para escuchar la sinfonía, haga clic en este enlace.

Nikolai Myaskovsky / intoclassics.net
Esta sinfonía, compuesta entre 1924 y 1925, tiene una estructura formal bastante clara. Está dividida en cuatro movimientos, colocando el scherzo en segundo lugar antes del tiempo lento (esta mutación, respecto del estándar sinfónico clásico, es extremadamente frecuente en compositores rusos y se observa en obras tan representativas como la segunda sinfonía en si menor de Borodin).
Se trata de una sinfonía muy extensa; de hecho, es la segunda más larga de sus sinfonías sólo después de la sexta.

La temática de la sinfonía se basó en la figura de Stepan Razin (Stenka Razin), un cosaco del siglo XVII que organizó revueltas contra la nobleza de su época. Es un personaje muy conocido en la historia rusa e influyó obras de Glazunov y Shostakovich, entre otros, además de en literatura (Shukshin) y en pintura (Surikov y Kustodiev, por ejemplo).

Myaskovsky describió el primer movimiento como épico y narrativo, así como haciendo referencias a la estepa y la naturaleza. La verdad es que se mueve en general con un peso añadido en el relativo menor, con elementos temáticos inspirados en melodías tradicionales. A pesar de este enfoque, tanto en el primer como en el tercer movimiento, Myaskovsky no emplea el lenguaje de Glazunov como hizo en la quinta (y por el cual fue criticado por su amigo Prokofiev). La atmósfera general de este movimiento la utiliza como un fondo musical para desarrollar la historia de Stepan Razin más adelante. Es necesario tener en cuenta que no es un poema sinfónico, sino una sinfonía, de modo que Myaskovsky trabajará no en un modo totalmente descriptivo, sino que empleará recursos para expresarlo a través de la música. Por ello, surge de una manera mucho más paralela y sutil que en un poema sinfónico, donde la estructura externa se amolda tanto como sea necesario a la música, así mucho más libre en la forma.

Stepan Razin navegando en el mar Caspio / Vasily Surikov, 1906 
El inicio del primer movimiento es muy tranquilo y pausado, con una melodía muy clara que se vuelve a escuchar a continuación con un encuadre armónico. El siguiente cambio hacia un tempo más movido se vale de los timbales y un estilo homofónico rítmico que lleva a la sección algo más rápida, aunque de lenguaje armónico similar. Como hemos visto en otras de sus sinfonías, emplea hemiolias y una aparente convergencia al nuevo tempo para anticipar el nuevo dinamismo más intenso. Todos estos pasajes son en cierto modo descriptivos, evocando distintas atmósferas y paisajes. La melodía que aparece a continuación es algo más conmovedora que las anteriores, por el empleo de la armonía tonal de otra manera, tratando de ser más emocional y sentimental. De hecho, la melodía nos podría recordar a otros compositores como Boris Lyatoshynsky. A partir de ahora el contenido melódico no sufre grandes cambios; de hecho, Myaskovsky decide emplear la forma y el desarrollo motívico par crear tensión y dramatismo.

El scherzo está compuesto en tiempo 7/4, orientado en torno al tema del agua a partir de sus distintas melodías que están relacionadas con este tema (obtuvo dos de ellas, con textos sobre entornos acuáticos, de una recopilación de Rimsky-Korsakov de melodías populares). Este movimiento también lo enfoca hacia Stepan Razin, en concreto, en sus travesías por el Volga.

En este segundo movimiento, Myaskovsky hace referencias a las escalas usadas en el tema melódico del primer movimiento, como manera paralela a la melodía principal del scherzo. El trio del scherzo tiene un tema muy melódico, probablemente haciendo alusión a la música tradicional, pues su tesitura corta y carácter muy vocal parecen indicarlo.

La claridad en la orquestación del tercer movimiento contrasta en gran medida con la del más turbulento scherzo. El movimiento lento incluye un tema en el estilo tradicional baskir (pueblo túrquico de la zona cercana a Ufá), así como otros muy melódicos basados en música de Asia central. Hace un uso bastante frecuente de la textura de melodía acompañada, valiéndose de recursos más complejos e instrumentalmente densos sólo en momentos de tensión o desarrollo. Esto se debe a su énfasis en las melodías con abundancia de orientalismos. Este es otro rasgo típico de la música rusa, que también fue desarrollada por el grupo de los Cinco y usada por la mayoría de compositores rusos posteriores; se puede ver en obras como En las estepas de Asia central (Borodin) o en Scheherezade (Rimsky-Korsakov). En Myaskovsky el interés por los orientalismos suele estar más enfocado hacia Asia central y a menudo queda como un segundo plano tras la música eslava (un poema sinfónico compuesto por su profesor, Anatoly Lyadov, muestra las influencias diversas de la mitología eslava: Kikimora, op. 63).

También es curioso como un muy breve pasaje del tercer movimiento, con arpa y flauta, nos recuerda al tema inicial de su séptima sinfonía y a ese otro pequeño fragmento de poca importancia en la sexta sinfonía. El lenguaje melódico del movimiento está muy bien desarrollado y por tanto permite la creación de una música lineal continua, bien escrita y romántica en concepto (aunque no en estilo compositivo, evidentemente).

El último movimiento, el finale, describe musicalmente la caída de Stepan Razin y su muerte. El rondó incluye numerosas armonías de carácter heroico y sólo en la coda cambian el lenguaje tonal dando pie a esta especie de narración musical.


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