miércoles, 4 de noviembre de 2015

En el pasado, los griegos fueron los primeros en mencionar que la música podía aliviar a los deprimidos y detener la conducta de los violentos. La música nos cambia e influye en nuestros estados de ánimo, para luego ser condicionados en nuestra vida, ya que la música es un modo de entretenimiento que utilizamos ya sea para relajarnos o para bailar al ritmo que nos marca una determinada canción

Estudios científicos confirman que la música nos cambia nuestra actitud a la hora de escuchar una pieza musical de manera positiva o negativa y también efectos inmediatos o duraderos, Según algunos científicos cuando escuchamos una pieza musical, tenemos cambios favorables o perjudicales (si la canción nos resulta bien o mal) en nuestro cerebro,

Todas las personas somos diferentes y estamos condicionados por un determinado estilo de música, dependiendo de tu carácter o de como te sientes en ese momento. Fácilmente, las personas que no sean músicos saben reconocer perfectamente una canción alegre o triste, en cambio, en el punto de vista de los músicos reconocerían cada canción en dos sectores: escalas mayores y escalas menores.

Las escalas mayores tienen una sonoridad alegre que puede trasmitir felicidad a quien la escuche y las menores, al contrario, expresan tristeza al oyente. No hay que olvidar que existen diferentes tipos de escalas como la frigia, la oriental, etc. Dependiendo de cómo es la interpretación de dicha canción (el ritmo, el instrumento, etc) nos puede transmitir diferentes emociones. Podemos decir que los diferentes efectos de la música nos cambian nuestro estado de ánimo. A continuación, tenéis un listado de los diferentes efectos y sus repercusiones en el estado de ánimo de las personas:

Tiempo: los tiempos lentos nos transmiten impresiones de calma, de sentimentalismo, serenidad y tristeza. Los tiempos rápidos transmiten impresiones alegres y nerviosismo

Ritmo: los ritmos lentos inducen serenidad y los rápidos suelen provocar situaciones de estrés

Armonía: los acordes consonantes están asociados al reposo y la alegría. Los acordes disonantes se asocian a la inquietud y a la preocupación.

Tonalidad: los modos mayores suelen ser alegres, vivos y graciosos, Los modos menores transmiten melancolía y el sentimentalismo.

La altura: las notas agudas actúan frecuentemente sobre el sistema nervioso provocando una actitud de alerta. También ayudan a despertarnos o sacarnos de un estado de cansancio. Los sonidos graves suelen producir lo contrario que los sonidos agudos, provocan una visión pesimista y de tranquilidad.

La instrumentación: los instrumentos de cuerda suelen transmitir un sentimiento de expresividad y de relajación, los instrumentos de viento transmiten un carácter alegre y vivo y los de percusión suelen transmitir energía, acción y movimiento.

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