domingo, 1 de noviembre de 2015

La evolución del canto en occidente (por lo menos el que nos consta por escrito) partió de los monódicos cantos gregorianos para oscurecerse con el contrapunto renacentista de los madrigales y los motetes. Allá por el siglo XVII, la voz comenzaba a estar acompañada por otros instrumentos en los oratorios y, un siglo más tarde, por una orquesta en la ópera. Con el auge de los instrumentos de tecla en el barroco y el desarrollo del pianoforte a finales del XVIII, la voz había pasado de ser un instrumento solista y protagonista en la mayoría de eventos a otro más del montón, necesario para completar la plantilla de músicos.

Cuarteto de voces masculinas
Cuarteto de voces masculinas. / CC Pixabay
Esto es lo que ocurrió en occidente, no obstante, no sabemos casi nada de los cantos, y en general, de la música de la zona oriental. Sabemos que allí cantan, sí, pero no sabemos cuál fue su evolución, ni siquiera sabemos si ha evolucionado o si se vio afectada por la armonía temperada de occidente.

Una de las cosas que más nos sorprenden de la música asiática es su particular canto armónico o de garganta. Esta técnica vocal consiste en mantener una nota (la fundamental del acorde) mientras se va jugando con los armónicos del sonido. En pocas palabras, cantar con dos voces a la vez. Pero... ¿es posible cantar con dos voces? ¿Significa eso que las posesiones demoníacas existen? A continuación lo explico.

Lo primero que tenéis que saber es que todo sonido en el universo, absolutamente cualquier sonido, ruido o nota, tiene armónicos. Los armónicos son como pequeñas notas que conforman un todo. Es como el caso de la luz. La luz blanca, tal y como la conocemos, no es blanca porque el color blanco existe, sino porque el rojo, el verde y el azul existen, y la mezcla de estros tres crean el blanco (y otros colores). Luego todo es jugar con el "tono" para obtener un color u otro. Pues bien, con las notas y los sonidos pasa exactamente lo mismo. Una nota está formada por muchos armónicos, y gracias a estos armónicos sabemos que un DO es un DO, lo cante quien lo cante. Quedaros bien con esto que he dicho porque así va a ser más fácil entenderlo.

A continuación os dejo una tabla con todos los armónicos de la nota DO:

tabla armónicos


A partir del 5º armónico, lo físicamente normal es que las notas se vayan "desafinando" con respecto a la fundamental. Lo de "desafinando" lo pongo entre comillas porque no es del todo cierto. Al decir "desafinar", lo decimos desde nuestro conocimiento auditivo occidental. Obviamente, la física nunca se equivoca, y si la naturaleza quiso que a partir del 5º armónico "desafinasen" todos los acordes, que así sea. La culpa de nuestro tan mal educado oído occidental habría que echársela a Bach y a todos esos listillos del siglo XVII que se quejaban de que las notas de sus instrumentos no coincidían cuando querían tocar en grupo.

Bueno, a lo que íbamos. El caso es que los asiáticos siempre han estado muy en contacto con la naturaleza, de ahí a que su música nos suene a nosotros, los europeos, como gatos peleándose. Eso es porque ellos utilizan armónicos que nosotros no usamos nunca y que también emplean cuartos de tono (de eso os puede hablar más detalladamente "el tito Holder"). El amor hacia la naturaleza que sentían estos personajes les impulsó a buscar nuevas técnicas de canto que simulasen cómo el viento silba cuando pasa entre los árboles. Así fue cómo nació el canto sygyt o canto de garganta, actualmente galardonado como Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

Hasta aquí el fenómeno físico pero, ¿es posible cantar con dos voces?

La voz no es nada del otro mundo. Cualquiera de nosotros/as ha cantado en la ducha alguna vez. Pero no sólo eso, sino que todo ser vivo se comunica mediante sonidos (excepto los vegetales y aquellos animales que usan sonidos supersónicos y otros detectores como los murciélagos). El ser humano, como muchos otros seres, se comunica mediante la voz, y la voz la emitimos gracias a unas cosas situadas entre la laringe y la boca: a las cuerdas vocales.

Cuando la gente escucha "cuerdas vocales", se imaginan que son una barbaridad, algo como siete u ocho. En realidad sólo tememos dos cuerdas vocales, que son las más visibles. Luego hay otras dos superiores, pero nada tienen que ver con la emisión de sonido. Además de las cuerdas vocales, el ser humano posee otras características anatómicas para poder comunicarse. Tenemos resonadores faciales y craneales para los sonidos más agudos, y otros tirando a la caja torácica para los sonidos más graves. A parte de esto, utilizamos el apoyo del diafragma muy a menudo, por ejemplo, para reírnos.

¿Por qué os cuento todo esto? Bueno, la razón es clara. Ya hemos visto que el ser humano tiene todo lo necesario para emitir un sonido. Sin embargo, lo que nadie se ha preguntado es su similitud con otros instrumentos como, por ejemplo, con una guitarra:


  1. Tanto la voz como la guitarra poseen cuerdas que producen sonidos cuando vibran. Cuanto más tensas estén las cuerdas, más agudo sale el sonido.
  2. La guitarra tiene una caja de resonancia de madera con una obertura circular para emitir el sonido llamada "boca" y la voz tiene una caja torácica de hueso (costillas) y una obertura llamada "boca" para emitir el sonido.
  3. El clavijero de la guitarra es el cerebro del humano (el que afina según su conocimiento), ambos situados en la parte más alta del instrumento.
  4. Un guitarrista que intente tocar las cuerdas de la guitarra con las manos heladas va a sufrir lo mismo que un cantante que intente cantar con la garganta helada.

Ahora que ya sabéis las similitudes que tiene la voz con otros instrumentos, falta explicar que la guitarra, como cualquier otro instrumento, también tiene armónicos. En la guitarra, la forma más fácil de tocar los armónicos es rozando con el dedo las cuerdas en el doceavo traste y percutiendo suavemente cada cuerda. El sonido que sale es muy débil, como una pequeña parte del todo, pues ese armónico será el que conforme la nota junto con otros. Con la voz no es diferente. Los cantantes de garganta de Mongolia juegan con la laringe para controlar estos sonidos secundarios. Aunque para empezar parece difícil, si se va practicando se puede lograr resultados muy interesantes. Es el caso de Anna Maria Hefele, cantante alemana que se dedica a entonar melodías polifónicas desde 2005. 

Gracias a Internet, hoy podemos disfrutar de una gran variedad de música asiática, como por ejemplo, la música de los mongoles. En el siguiente vídeo se muestra a un cantante mongol entonando unas notas acompañado de un instrumento de cuerda frotada que tañe con un arco de contrabajo al estilo alemán. El instrumento bicordio, además, posee un bajo bordón característico que nos recuerda a la zanfoña o al organistrum europeos. Interesante la melodiosidad que logra con sólo un bajo continuo y una monodia tan poco flexible.



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